Quisiera que los judíos de buena fe y los palestinos de buena fe consiguieran vivir en paz en una Palestina, que no es más que un territorio habitado por seres humanos, pero si los sionistas, los norteamericanos, la OTAN, Europa están decididos a construir un complejo residencial, no me queda más remedio que desarles a todos ellos que les entre un dolor en un huevo, que cuanto más corran más les duela y cuando se paren les reviente.
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Por cierto, los castañas pilongas, cual perros movidos por sus amos, han decidido que ahora son los migrantes los causantes de la crisis, no los judíos. El idiota de Trump, según su propia madre Mary Anne, ha imitado al régimen nazi en la noche de los cristales rotos y aquí en España eso ocurrirá en pocos días, porque el hueso que les han dado para roer a los castañas pilongas es tan suculento como los huesos de los migrantes estadounidenses. Con tal de roer, a los perros les da igual, mientras sean africanos, sirianos, palestinos, o de cualquier zona de pobreza del mundo. Yo les aconsejo que elijan a sus colegas fascistas europeos, que los hay y muchos, y sus huesos están mejor alimentados. Aunque preferiría que fueran a la escuela a estudiar historia y filosofía y dejaran al resto de los seres humanos vivir en paz.
Maxi Martos, del blog de las afueras.info (Asociación Cultural Las Afueras)
