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Se conoce como revolución de Rojava[1] (del inglés Rojava Revolution) al proceso de revolución social que está teniendo lugar en la región del Kurdistán sirio (desde 2018 denominado Administración Autónoma del Norte y Este de Siria), también conocido como «Rojava», en el seno de la guerra civil siria.[2][3]
A diferencia de otros movimientos en la región, la revolución de Rojava no busca la creación de un Estado kurdo, sino la coexistencia pacífica entre los Estados-nación existentes[4] y el Confederalismo Democrático multiétnico y multireligioso que están construyendo en el territorio. El uso de la fuerza es utilizado únicamente como mecanismo de defensa frente a las amenazas que buscan su destrucción.
Descripción
Este proceso, que habría comenzado en julio de 2012 en Kobane, se caracterizaría, entre otros rasgos, por la implantación de asambleas populares para la toma de decisiones y la fijación de cuotas de participación femenina en diversos órganos, generándose mecanismos de participación ciudadana relacionados con la democracia directa y dando lugar a una serie de cambios de carácter feminista en la sociedad, con la formación de las Unidades Femeninas de Protección (YPJ), unas milicias armadas compuestas enteramente por mujeres. También se estaría promoviendo una composición heterogénea, en el aspecto étnico y religioso, de los consejos e instituciones. Anunciada en julio de 2013 a comienzos de 2014 se habría promulgado una «Constitución», que se consideraría a sí misma un acuerdo social de carácter voluntario Este texto establecería un modelo «federal descentralizado» para la región de Rojava.[6]
Enmarcado en un concepto denominado «confederalismo democrático», empleado por el líder kurdo Abdullah Öcalan —cuyas ideas beben de las del teórico del comunalismo, el estadounidense Murray Bookchin y el sociólogo e historiador Immanuel Wallerstein—, se priorizaría un hipotético cambio social en la región, en detrimento de la búsqueda de un Estado kurdo independiente. El proceso revolucionario estaría catalizado por una organización denominada Movimiento por una Sociedad Democrática (TEV-DEM), una coalición de diversas agrupaciones políticas, en la cual ejercería un importante papel el Partido de la Unión Democrática (PYD).
David Graeber ha establecido paralelismos entre esta revolución de Rojava y la revolución social de 1936 que tuvo lugar durante la guerra civil española. Este movimiento en Rojava se ve lastrado por la falta de medios económicos y el aislamiento internacional, a raíz de su vinculación con el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), una organización considerada terrorista por el régimen turco de Erdoğan y sus aliados.
Valores
Autonomía democrática descentralizada, anticapitalista, antipatriarcal y antiestatal.
- Confederalismo democrático. Busca obtener la autonomía de la sociedad con el fin de que esta pueda administrarse a través de pequeñas unidades descentralizadas regidas por el autogobierno. Esta forma de organización se plantea como alternativa al Estado.
- Autonomía democrática. Propone un enfoque anti centrista y de abajo hacia arriba en donde la comunidad sea el centro político del autogobierno.[4]
- Modernidad democrática. Plantea la modernidad democrática como alternativa a la modernidad capitalista. Critica a las sociedades estatistas por regirse a partir de la asimilación de las masas y el consumo que explota a las personas y a la tierra. Además, defiende el comunalismo como forma de prevenir que el estatismo capitalista destruya la autonomía y la diversidad de las personas, evitando que las elites de los Estados-nación las definan según sus intereses.[4]
Jineología
La jineología (jineolojî), por su significado “ciencia de las mujeres”, se compone de las palabras en kurdo Jin; mujer, y Lojî; ciencia. Se define como una ciencia social que defiende que la libertad de la mujer es un requisito indispensable para la libertad colectiva, por lo que es fundamental para construir una modernidad democrática. Tiene el objetivo de transformar no solo la autodeterminación de las mujeres, sino que también con sus críticas al Estado, transformar los sistemas de poder, las institucionalizaciones y las mentalidades construidas en torno a él.[9] El término fue utilizado por primera vez en 2008 por Abdullah Öcalan en su libro “Sociología de la Libertad”.
"Examinamos y criticamos la relación de las ciencias sociales con el poder en su establecimiento e institucionalización, y el positivismo que penetra en la ciencia y causa la fragmentación del tejido social. Intentamos responder a preguntas como: ‘¿de qué manera se ha desarrollado la relación entre las ciencias sociales y el poder y cómo esta relación ha distorsionado la ontología de la mujer?’". [10]
Geografía
En esta región se delimitan, de este a oeste, tres regiones: Cizîrê en el este, Kobanî en el centro, y Afrîn en el oeste. Cizîrê pertenece oficialmente a la gobernatura de Hasaka, además tiene dentro de sus límites geográficos distritos como Qamishlo, Derik, Serekaniye y Hasaka ciudad. Kobanî, en árabe conocido como Ayn al-Arab, pertenece dentro del sistema administrativo sirio a la gobernatura de Alepo. Esta ciudad adquiere particular relevancia en la revolución al ser la primera en Rojava en expulsar el régimen del Ba’ath en julio del 2012. Finalmente, Afrîn al igual que Kobani, forma parte de la gobernatura de Alepo, además, de colindar al norte con la provincia turca de Kilis.[4]
La constitución de Rojava
Después de declarar la autonomía, dirigentes de base, políticos y otros miembros de la comunidad han cambiado radicalmente la composición social y política de la región. Las leyes extremas que restringen la organización política independiente, la libertad de las mujeres, la expresión religiosa y cultural y las políticas discriminatorias llevadas a cabo por el gobierno de Bashar al Assad han sido finalmente abolidas. En su lugar, se estableció una “Constitución de Rojava” que garantiza la libertad cultural, religiosa y política de todas las personas. La constitución también establece explícitamente la igualdad de derechos y la libertad de las mujeres y también "ordena a las instituciones públicas que trabajen para eliminar la discriminación de género". Los cambios políticos y sociales que tienen lugar en Rojava se han inspirado en gran parte en la política socialista libertaria del líder kurdo Abdullah Öcalan.[11]
El preámbulo declara lo siguiente:
Nosotros, los pueblos de Rojava: los kurdos, árabes, asirios, turcomanos y armenios, chechenos, circasianos, musulmanes y cristianos y yezidis y otros de Siria, nuestras comunidades son conscientes de que el estado-nación, ha traído los problemas y las crisis agudas y tragedias de nuestro pueblo, (…) encontramos que el sistema federal democrático es el mejor sistema para abordar los problemas históricos, sociales y nacionales en el Kurdistán occidental, Beth Nahrin y Siria, lo que asegura la participación de todos los individuos y grupos en igualdad de condiciones en la discusión y decisión, implementación y teniendo en cuenta las diferentes etnias y religiones según las características de cada grupo organizado sobre la base de la coexistencia y la fraternidad de los pueblos, y la igualdad de todos los pueblos en derechos y deberes, y la Fundación en un concepto geográfico y la descentralización de lo político y administrativo dentro de una Siria unificada, y el respeto a las cartas de derechos humanos y la preservación de la paz civil y global.[12]
La economía cooperativa
La economía de Rojava es una combinación de emprendimientos privados, de administración autónoma y de las cooperativas de trabajadores. Desde la revolución, se han realizado esfuerzos para hacer la transición de la economía hacia una de autosuficiencia basada en cooperativas de trabajadores y productores. Esta transición enfrenta los principales obstáculos del conflicto en curso y un embargo de todos los países vecinos: Turquía, Irak, Irán y las diversas fuerzas que controlan las áreas cercanas de Siria. Esto ha obligado a sus habitantes a depender casi exclusivamente de generadores diésel para la electricidad. También, se está haciendo un fuerte énfasis en las empresas que pueden generar autosuficiencia en la región. En Rojava no se suele cobrar impuestos.
En cambio, la administración se financia a sí misma a través de la venta de petróleo y el comercio fronterizo (que es clandestino debido al embargo). Existen asociaciones que se han creado entre empresas privadas y la administración. La administración también financia el sistema escolar y distribuye pan a todos los ciudadanos a un precio inferior al del mercado. El Comité Económico del Movimiento por una Sociedad Democrática ha estado ayudando a las empresas a avanzar hacia una "economía comunitaria" basada en las cooperativas de trabajadores y la autosuficiencia.[13]
Las cooperativas se formaron por primera vez en los sectores de agricultura e infraestructura. En el Cantón Jazira hay 18 cooperativas agrícolas, 12 cooperativas generales y seis cooperativas administradas por mujeres. Otras cooperativas incluyen agua mineral embotellada, construcción, fábricas, estaciones de combustible, generadores, ganado, aceite, pistacho y semillas tostadas, y mercados públicos. Además, hay varias comunas agrícolas con familias que trabajan colectivamente la tierra.[14]
Democracia directa
Los cantones de Rojava se rigen por una combinación de consejos de distrito y civiles. Los consejos de distrito constan de 300 miembros, así como dos copresidentes electos, un hombre y una mujer. Los consejos de distrito deciden y llevan a cabo tareas administrativas y económicas tales como recolección de basura, distribución de tierras y empresas cooperativas.[15] Los consejos civiles existen para promover los derechos sociales y políticos en la comunidad.
Derechos de minorías étnicas
La protección de las minorías étnicas está íntimamente relacionada con la libertad religiosa y la protección de las minorías religiosas. Los kurdos ahora tienen derecho a estudiar su idioma libremente. Por primera vez, se ha introducido un programa curricular kurdo en el sistema de escuelas públicas. Los residentes ahora también son libres de expresar su cultura libremente. Se han formado centros de cultura y música, organizando clases de baile, lecciones de música y práctica de coro.[16] En algunas áreas, además de la cuota de género para los consejos, también hay una cuota de minoría étnica.[17]
Justicia Restaurativa
El sistema de justicia criminal está experimentando reformas significativas, alejándose del enfoque punitivo bajo el gobierno de Assad a otro basado en los principios de la justicia restaurativa. Los Comités de Reconciliación han reemplazado el sistema de tribunales del gobierno sirio en varias ciudades.[18] Los comités son representativos de la diversidad étnica en su área respectiva. Por ejemplo, el comité en Tal Abyad tiene árabes, kurdos, turcomanos y armenios.[19]
Derechos de las mujeres
El centro de mujeres de Girke Lege ofrece servicios a sobrevivientes de violencia doméstica, agresión sexual y otras formas de daño.
El feminismo, específicamente la jineología (la ciencia de las mujeres),[20] es fundamental para la revolución social que tiene lugar en Rojava. Gran parte del enfoque de la revolución ha sido abordar los niveles extremos de violencia que han sufrido las mujeres en la zona, así como aumentar el liderazgo de las mujeres en todas las instituciones políticas.
Todos los militantes de las Unidades de Protección Popular y Unidades Femeninas de Protección y Asayish tienen el estudio de la jineología como parte de su entrenamiento, y también se enseña en centros comunitarios.[21]
Casas de mujeres
En cada ciudad y aldea bajo control de las Unidades de Protección Popular, se establece una casa de mujeres. Estos son centros comunitarios administrados por mujeres que brindan servicios a sobrevivientes de violencia doméstica, agresión sexual y otras formas de daño. Estos servicios incluyen asesoramiento, mediación familiar, apoyo legal y coordinación de casas de seguridad para mujeres y niños.[22] Las clases sobre independencia económica y programas de empoderamiento social también se llevan a cabo en las casas de mujeres.[23]
Se están haciendo esfuerzos para reducir los casos de matrimonio de menores de edad, poligamia y asesinatos por honor, tanto a nivel social como a través de una legislación que prohíbe estas prácticas.[24]
El liderazgo de las mujeres
Un componente clave del modelo de democracia directa que está siendo promulgado en Rojava es el co-liderazgo. Todos los puestos principales en instituciones civiles y militares están dirigidos por un hombre y una mujer. Esto es para garantizar el equilibrio de género en el poder y la toma de decisiones, así como un nivel general de responsabilidad para el puesto, ya que requiere que dos personas lleguen a un acuerdo sobre las decisiones tomadas. Se requiere una cuota de género del 40% de todos los consejos para que se realice una votación.[22]
Libertad religiosa
Los asirios cristianos, los kurdos musulmanes y otros han trabajado juntos para luchar contra las fuerzas del gobierno y los grupos islamistas, así como en la gestión de los asuntos políticos. El derecho a la expresión religiosa también está protegido en la constitución. Esto, así como la extrema hostilidad hacia las minorías religiosas en áreas controladas por los islamistas, ha llevado a una gran migración de minorías religiosas a Rojava.[25]
Por primera vez en la historia de Siria, se permite y promueve el matrimonio civil. Este es un movimiento significativo hacia una mayor tolerancia entre personas de diferentes orígenes religiosos.[26]
Contexto social y político en la región
Debido a que Rojava se encuentra dentro de la República árabe de Siria y que, oficialmente ha formado parte de los límites territoriales del Estado desde su consolidación en 1961, las leyes que rigieron la zona antes de la liberación de Rojava han sido las del partido Ba’ath.
Esta región está compuesta por una población multiétnica y multireligiosa, de la cual destacan kurdos, siriacos, árabes, armenios, yazidíes, musulmanes sunníes y cristianos, entre otros.
Al ser de origen kurdo la minoría predominante en la región con alrededor de 3 millones en Siria, y el tercer grupo étnico más grande en medio oriente, esta ha sido considerada una amenaza para los proyectos nacionalistas que lograron consolidar sus Estados modernos tras el tratado de Sykes-Picot.
El caso de Siria es complejo porque pese a ser uno de los puntos en los que hay menor número de personas kurdas, en comparación con Turquía, Irán e Irak, y pese a que aparentemente la situación ha sido menos violenta que en estos países, habitar la región en un contexto de proyectos nacionalistas árabes ha desencadenado diversas políticas de asimilación y marginación de personas kurdas.
En 1962 se lleva a cabo el censo de Hasaka, dejando a un gran número de personas kurdas en un limbo legal sin nacionalidad de ningún Estado (apátridas). Dicho estatus ha sido trasmitido de generación en generación incrementando su número exponencialmente con el paso de los años. Para el 2004 se cree que había entre 200,000 ajanib y alrededor de 100,000 maktumen.[4]
En 1966, se realiza un plan de 12 puntos para arabizar el Norte de Siria, también conocido como el cinturón árabe. Dicho plan buscó llamar a la población árabe a movilizarse en contra de los kurdos que habitaban la región, despojándoles de sus tierras y prohibiéndoles cualquier tipo de manifestación cultural e identitaria.
En el 2000 con la llegada Bashar al poder, el Estado promueve una serie de cambios neoliberales que buscaron promover la liberación económica, siendo Rojava una de las regiones más afectadas por estas políticas que retiraban seguridades sociales para la población, por lo que muchas personas se ven obligadas a migrar a las grandes ciudades. Pese a que se esperaba una transferencia democrática con Bashar, el panorama para la población kurda se mantuvo igual de hostil. El régimen siguió excluyendo, persiguiendo políticamente y reduciendo el territorio de mayoría kurda a explotación económica.
NTECEDENTES DE LA NOTICIA
Explicación: la constitución transitoria de Siria

El 13 de marzo, el Gobierno Interino Sirio (SCG) publicó la propuesta de constitución para el periodo transitorio. El contenido de la constitución, junto con su proceso de redacción, ha sido recibido con una fuerte reacción negativa. Las críticas se centran en dos temas. Primero, la marcada centralización del poder en manos del presidente interino, Ahmed al-Sharaa, aunque se emplean palabras y frases que sugieren prácticas democráticas. Segundo, la exclusión de las diversas religiones, etnias y lenguas minoritarias de Siria del reconocimiento oficial, consagrando la ley islámica como base del sistema legal del país, apenas días después de que fuerzas bajo el ministerio de defensa del SCG perpetaran una masacre contra alauitas en la región costera de Latakia.
Ya se ha establecido un periodo de transición de cinco años, que terminará una vez que haya una nueva constitución y elecciones, pero no está claro cómo se negociará y redactará con precisión la constitución permanente. La constitución transitoria fue formalmente preparada por un pequeño comité de siete personas. El SCG no fue transparente respecto al proceso de selección para este comité. Los siete eran árabes suníes, lo que llevó a críticas previsibles sobre que el comité no tenía en cuenta la diversidad étnica y religiosa de Siria. En el comité solo había un especialista en derecho constitucional. Lo que limitaba la independencia de este comité era el hecho de que su borrador debía ser aceptado por el SCG liderado por HTS. De hecho, no pasaron horas después de la formación del comité, al-Jazeera publicó un borrador filtrado de la constitución, que algunos interpretaron como que el comité solo tendría poder para sugerir ediciones en un documento predeterminado. La Conferencia Nacional de Diálogo celebrada en Damasco también tenía como objetivo teóricamente informar el proceso de redacción de la constitución, sin embargo, los 18 puntos de la conferencia fueron vagos, opacos y no vinculantes en cualquier caso. El Consejo Nacional Kurdo de Siria culpó de las deficiencias de la constitución transitoria a la composición de este comité redactor, argumentando que sus miembros no representaban la diversidad política, nacional y religiosa de Siria, lo que "le despojó [al órgano redactor de la constitución] de la inclusión y el consenso nacional, al tiempo que reforzaba la exclusión y la monopolización del poder."

Ahmed al-Sharaa se reúne con los miembros del comité de redacción, 02.03.2025
Aunque la versión final de la constitución transitoria difería ligeramente del borrador filtrado, la principal preocupación planteada cuando se publicó la filtración sigue siendo: que el sistema estatal definido carece de democracia genuina. Parece que los actores de NES no fueron consultados en absoluto sobre la constitución. El copresidente de la junta de relaciones exteriores de DAANES, Bedran Kurd, admitió que "nos sorprendió después" cuando se publicó el borrador de la constitución justo después de que se firmara el acuerdo SDF-Damasco. Afirmó que esta constitución fue "emitida sin ninguna participación o representación significativa de las diversas comunidades de Siria", incluida la de NES. Describió esto como "totalmente inaceptable", diciendo que era "una clara contradicción" con el acuerdo.
La referencia a la "separación de poderes" dentro de las estructuras estatales se ve socavada por la enorme centralización de la autoridad en manos del presidente interino. La constitución detalla el alcance de los poderes del presidente, algunos de los cuales están dentro del ámbito de lo que se esperaría de las funciones del presidente, y otros que superan esto. El presidente servirá como líder supremo del ejército y gestionará los asuntos sirios junto a sus ministros (personalmente designados). Puede declarar el estado de emergencia y la ley marcial, con la aprobación del Consejo de Seguridad Nacional (personalmente designado). Además, Ahmed al-Sharaa también tendrá derecho a proponer leyes y emitir decretos con fuerza de ley. Las leyes aprobadas por la legislatura también pueden estar sujetas al veto presidencial —que requiere una mayoría de dos tercios de la legislatura para ser anulada. La influencia del presidente sobre la composición de la legislatura hace que tal suceso sea poco probable en cualquier caso.
Nominalmente, los poderes del presidente estarán sujetos a la supervisión del consejo popular (parlamento). El presidente no puede disolver el consejo popular, que tendrá autoridad sobre la legislación, además del poder de convocar y interrogar a ministros. Sin embargo, un tercio de los miembros del consejo popular será nombrado por el presidente hasta que se apruebe una constitución permanente y se puedan celebrar elecciones. El resto de la composición del consejo será determinada por un 'comité superior'. El presidente nombrará este comité. Al mismo tiempo, se disuelve el antiguo Tribunal Constitucional y se establecerá un nuevo marco judicial. Aunque el poder judicial se denomina "independiente" en la constitución, el presidente interino tiene el poder de nombrar a todos los jueces del Tribunal Constitucional Supremo, que actúa como la máxima autoridad judicial de Siria. En definitiva, ninguno de los representantes del estado será elegido directamente por la población. El miembro del comité redactor, Abd al-Hamid al-Awak, afirmó que, aunque el poder ejecutivo está restringido al presidente, la legislación está en manos del consejo popular, que también podría destituir al presidente si se considera necesario. En el mismo comentario, añadió que, aunque "teóricamente" tal destitución es posible, "en la práctica va a ser extremadamente difícil porque los miembros [del consejo popular] serán nombrados directamente por el propio presidente."
El Consejo de Seguridad Nacional debe aprobar las convocatorias presidenciales al estado de emergencia. Sin embargo, el actual —recién formado— Consejo de Seguridad Nacional de ocho personas ya ha sido elegido personalmente por al-Sharaa, que preside el consejo. Incluye al ministro de Asuntos Exteriores, el ministro de Defensa, el ministro del Interior y el jefe de inteligencia nacional, además de dos miembros "asesores" y un experto técnico designado por el presidente. Tres de esos ministros actuales, seleccionados por al-Sharaa, estuvieron junto a él en Jabhat al-Nusra/HTS: el ministro de Asuntos Exteriores, Asad al-Shaibani, el jefe de inteligencia, Anas Khattab, y el ministro de Defensa, Murhaf Abu Qasrah. El ministro del Interior, Ali Keddah, también está vinculado a HTS: fue el ex primer ministro del Gobierno de Salvación Sirio en Idlib.
Además, aunque se respeta la correcta participación política y la formación de partidos sirios, tales actividades de formación están prohibidas hasta que se produzca una "ley de partido" que las regule. Esto significa que no habrá pluralismo formal ni oposición política oficial. El Consejo Democrático Sirio argumentó que el proyecto de constitución "reproduce el autoritarismo en una nueva forma" al afianzar "el gobierno central y otorgar a la autoridad ejecutiva poderes absolutos." El comunicado de la SDC describió las restricciones a los partidos políticos como "obstrucción directa al camino de la transición democrática."

Ahmed al-Sharaa firma la constitución transitoria con el ministro de Asuntos Exteriores, Asad al-Shaibani, a su derecha
El borrador de la constitución del periodo transicional también hacía referencia al compromiso estatal con la rendición de cuentas por los crímenes cometidos y al desarrollo de mecanismos de justicia transicional. Sin embargo, las llamadas a la rendición de cuentas del SCG han estado hasta ahora dirigidas de forma práctica, igual que aquellas personas y grupos vinculados a Assad. Las violaciones pasadas y en curso de todas las partes, incluidos HTS y el SNA, deben ser abordadas para garantizar la justicia. Los grupos que ahora forman la columna vertebral del nuevo ejército sirio tienen un historial de abusos de derechos humanos y violaciones del derecho internacional. Citar un compromiso con la justicia suena vacío dado el reciente aluvión desatado contra la población alauita en la costa siria por las fuerzas de HTS y SNA. Al menos 1.000 alauitas murieron cuando los leales a Assad emboscaron al personal de Seguridad General del SCG, lo que provocó una movilización masiva de fuerzas del SCG para llevar a cabo una operación de rastreo en la que civiles alauitas fueron asesinados, maltratados y expulsados de sus hogares, que luego fueron saqueados y quemados, como condenaron las Naciones Unidas y otros derechos perros guardianes. Hasta ahora, el SCG no ha tomado medidas serias de rendición de cuentas ni de justicia. Además, el SCG no ha presentado hasta ahora ningún marco legal que establezca un procedimiento de justicia transicional que distinga entre civiles, soldados reclutados por la fuerza y aquellos verdaderamente cómplices de los crímenes cometidos por las instituciones de seguridad y militares de Assad.
El comité redactor describió la constitución como un objetivo de "equilibrar entre la seguridad social y la libertad" en el periodo de transición, aunque tales referencias a la libertad se ven socavadas por lo contenido del documento. La constitución transitoria hace un discurso de los derechos generales, como la salvaguardia de los derechos humanos y las libertades según las normas humanitarias, la independencia judicial y la protección de la libertad de expresión, prensa y expresión. Sin embargo, estas garantías están atenuadas por su condicionalidad al "orden público" y la "unidad nacional". Junto al compromiso con la unidad nacional, se hace referencia al respeto por la diversidad cultural; estipulaciones que probablemente no lograrán tales protecciones concretas por sí solas. Los derechos de las mujeres y los niños se mencionan brevemente, pero esto ha hecho poco para calmar las preocupaciones sobre el destino de las mujeres en una Siria en la que los miembros clave del gobierno son en su mayoría de HTS y su predecesora Jabhat al-Nusra (la rama siria de Al Qaeda). De hecho, la constitución en su conjunto hace escasas referencias a las mujeres y no menciona la igualdad entre hombres y mujeres. El Consejo de Mujeres Sirias criticó la exclusión de "las contribuciones de las mujeres sirias en la larga lucha contra la dictadura", calificando esto como una "injusticia sistemática incompatible con las aspiraciones de las mujeres de participar activamente en el proceso de construcción nacional."
En NES, se produjeron varias protestas diferentes en los días posteriores a la publicación de la constitución. El 15 de marzo en Qamishlo, una marcha de mujeres reunió a miles de personas para exigir la reconsideración de la constitución, informada por discusiones con activistas de mujeres sobre cómo reconocer formalmente la participación, las luchas y los derechos de las mujeres. Bediya Arabo, manifestante en la marcha desde Darbasiyah, declaró a la RIC: "Miles de mujeres se sacrificaron para obtener derechos para las mujeres. La lucha que las mujeres han librado en el norte y este de Siria también fue para proteger la tierra y la gente aquí. Pero aún hoy vemos que una mentalidad que excluye y oprime a las mujeres se perpetúa continuamente. Es como si el antiguo régimen se repitiera. Queremos hablar con la nueva autoridad en Damasco. Pueden investigar los problemas y luchas de las mujeres. Queremos hacerlo juntos, para que los derechos de las mujeres estén debidamente incluidos en la constitución. Esta es nuestra decisión."

Marcha de mujeres en Qamishlo, 15.03.2025
Aunque la constitución estipula que la libertad de creencias es inviolable e instruye al Estado a respetar todas las religiones y sus prácticas asociadas, también establece que el presidente sirio debe ser musulmán y que la jurisprudencia islámica (fiqh) es "la principal fuente de legislación". Esto supone un ligero cambio respecto a la antigua constitución, en la que se señalaba como "una fuente principal de legislación". Con la ley islámica como "la" principal fuente de legislación, no está claro cómo se realizarán en la práctica los derechos estipulados en el borrador que contradicen la ley islámica. Muchos destacaron el riesgo de que se estableciera una teocracia sectaria.
Según el borrador de constitución transitoria, la República Árabe Siria no verá un cambio de nombre en un futuro próximo, y tampoco se registrarán lenguas distintas al árabe como lenguas oficiales oficiales. Cuando se publicó en 2023 una versión actualizada del 'Contrato Social' de la región del Norte y Este de Siria —que actuaba como constitución, codificando los principios por los que se gobernaría la región— , describía la región NES como parte de la "República Democrática Siria". Este cambio de nombre sugerido reflejaba un esfuerzo por contribuir a poner fin a la exclusión de las comunidades kurdas sirias y otras no árabes del reconocimiento formal dentro del Estado sirio. Además, el Contrato Social consagró el árabe, el kurdo y el siríaco como tres lenguas oficiales en las áreas de DAANES. Comentando sobre la constitución transitoria, el DAANES afirmó que iba en contra de la diversidad de Siria y constituía una "falsificación de la identidad nacional y social de Siria [...] carente de la huella y el espíritu del pueblo sirio y sus diversos componentes", destacando la exclusión de kurdos, siríacos asirios y otras minorías del documento.
El activista político y escritor kurdo Polat Can, que también sirvió en las fuerzas militares de NES y fue uno de los miembros fundadores de las YPG, describió la constitución transitoria como "un plan para el autoritarismo, el sectarismo y la exclusión étnica." Can argumentó que la puerta al autoritarismo se abre porque, aunque el periodo de transición se fija en cinco años, puede extenderse indefinidamente según las "condiciones de seguridad y políticas". Con el presidente nombrando a los miembros del consejo popular y el consejo popular responsable de la legislación, las normas democráticas de pesos y contrapesos se debilitan gravemente. "El presidente es tanto gobernante como legislador, un claro abuso de poder", dijo Can. También condenó las referencias al "orden público" y a la "unidad nacional" como condiciones bajo las cuales se regularán las libertades personales, afirmando que "este lenguaje siempre se ha utilizado para justificar la represión."