En 2025, MSF:
- Prestamos apoyo a 1 de cada 5 camas hospitalarias en Gaza
- Asistimos 1 de cada 3 partos
- Realizamos casi 800.000 consultas médicas y tratamos más de 100.000 casos de traumatismos
Impedir que MSF y otras organizaciones médicas sigamos trabajando tendría un impacto devastador para la población civil.
Israel ha afirmado públicamente que MSF no hemos cumplido con las normas de registro y ha cuestionado nuestro trabajo médico en Gaza
MSF hemos participado plenamente en el proceso de registro desde julio de 2025. En la medida de nuestras posibilidades, hemos presentado la mayor parte de la información que nos ha sido requerida por las autoridades israelíes.
Durante meses, ni MSF ni AIDA (una red de más de 100 ONG que trabajan en Gaza y Cisjordania) hemos recibido respuesta a nuestras solicitudes de aclaración o colaboración.
Como otras organizaciones humanitarias, MSF expresamos dudas legítimas sobre la protección de parte de la información solicitada, en particular la relativa a listas detalladas de personal. Estas preocupaciones están directamente vinculadas a nuestras obligaciones legales como empleador y a la seguridad de nuestros equipos.
En un contexto donde trabajadores humanitarios y sanitarios sufren detenciones, acoso y ataques, MSF solicitamos garantías claras sobre el uso, la seguridad y la protección de los datos personales. Propusimos alternativas y compromisos, pero no recibimos respuesta por parte de las autoridades.
El proceso de reinscripción sigue en curso y continuaremos las conversaciones para encontrar un equilibrio entre la información solicitada, nuestras obligaciones legales y nuestra misión humanitaria.
Al atacar a las ONG, Israel está haciendo uso de obstáculos burocráticos y acusaciones infundadas para restringir arbitrariamente el acceso a la atención médica esencial para las y los palestinos y limitar el testimonio de organizaciones independientes sobre el terreno.
MSF rechazamos de manera inequívoca las recientes acusaciones de las autoridades israelíes. Si la realidad que nuestros equipos presencian en Gaza (la muerte, la destrucción y el coste humano de la violencia genocida) resulta incómoda para algunos, la responsabilidad recae en quienes cometen estas atrocidades, no en quienes las denuncian.