Cercador d'articles

Contacta amb nosaltres

Email Asociación Las AfuerasAquesta adreça de correu-e està protegida dels robots de spam.Necessites Javascript habilitat per veure-la.

Dissabte, 31 Juliol 2021

Asociación Cultural Las Afueras
Email Asociación Las Afueras
info@lasafueras.info

Greenpeace macrogranjas GPES20210321PA0062 1536x1024El problema que provoca el consumo exacerbado de carne, según Greenpeace y la OMS.

El consumo exacerbado de carne y otros derivados animales procedentes de la ganadería industrial es una de las cuestiones alimentarias más importantes de nuestros tiempos. Su consumo en los países desarrollados ha alcanzado niveles totalmente insostenibles, y lo peor es que se considera normal, natural, necesario y agradable. España es el segundo país europeo y el decimocuarto mundial que más carne consume por persona al año.

Estos son los siete grandes problemas derivados de un excesivo consumo de carne:

1. Daña nuestra salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado a la carne procesada como “carcinógena para los humanos” y la carne roja como “probablemente carcinógena para los humanos”. Además, el consumo excesivo de carne, en combinación con otros factores como la falta de ejercicio físico, contribuye a deteriorar nuestra salud, generando sobrepeso, obesidad y enfermedades cardiovasculares.

Por otra parte, el uso masivo de antibióticos en la ganadería industrial contribuye significativamente al desarrollo de resistencias a estos medicamentos. Según la OMS, la resistencia a antibióticos podría provocar más muertes que el cáncer en 2050. España es el país de Europa que más los utiliza en este sector.

2. Contribuye al cambio climático

La ganadería es responsable de la emisión del 14,5% de los Gases de Efecto Invernadero (GEI), tanto como todos los coches, trenes, barcos y aviones juntos. Entre los gases emitidos se encuentran el CO2, pero especialmente el metano y el óxido nitroso, dos gases de efecto invernadero mucho más potentes que el CO2. Estos gases provienen de las emisiones directas, pero también de las indirectas derivadas de un modelo de agricultura dependiente del petróleo y de los plaguicidas y fertilizantes químicos que sustentan a la ganadería industrial. No podemos frenar el calentamiento global si no cambiamos el modo de producir y consumir carne y otros derivados animales.

3. Monopoliza la tierra cultivable

Con cerca del 75% de la superficie agrícola destinada a la ganadería, tanto en forma de pastos como para producir piensos, no conseguiremos salvar los bosques y frenar la pérdida de biodiversidad a menos que frenemos la expansión de la ganadería industrial. Estamos transformando la Amazonia en filetes baratos: el 80% de la deforestación se atribuye a la actividad ganadera.

Una granja de pollos en el norte de Alemania donde los pollos son engordados para la compañía de criadores Rothkoetter. Carne de res y cerdo en un supermercado 
4. Merma la biodiversidad

La agricultura industrial destruye masivamente la biodiversidad, incluso la alimentaria. En el mundo existen más de 30.000 especies vegetales comestibles pero cada vez centramos más nuestra alimentación y la de los animales en cuatro: trigo, soja, maíz y arroz. Lo mismo hace la ganadería industrial. Según la FAO, la quinta parte de las razas de ganado a nivel mundial está en peligro de extinción.

Los monocultivos para la producción de piensos son altamente demandantes de fertilizantes y plaguicidas sintéticos, una amenaza directa para muchas especies. Las lindes de los campos y los setos desaparecen, destruyendo así importantes hábitats incluso para la propia agricultura porque son refugio y fuente de alimento para muchas especies beneficiosas, como los insectos polinizadores.

No podemos permitirnos seguir perdiendo biodiversidad, por eso tenemos que cambiar el modo de producir y consumir carne.

5. Envenena el agua

Purines, antibióticos, fertilizantes y plaguicidas contaminan los acuíferos llegando a provocar “zonas muertas” en los océanos. Además, la ganadería demanda altas cantidades de agua. Por ejemplo, para producir 1 kg de filete de ternera son necesarios 15.000 litros de agua, mientras que para producir 1 kg de trigo hacen falta 1.300 litros o 131 para 1 kg de zanahorias. El agua es vida y para que siga siéndolo hay que cambiar el modelo productivo y reducir el consumo de carne.

6. Favorece un sistema de producción de grandes capitales

El aumento en la eficiencia y eficacia de la producción de carne y otros derivados animales concentra el poder de mercado en unas pocas manos, en detrimento de las pequeñas comunidades agrícolas. Cambiar el modo de producir y consumir carne es una forma de cambiar las reglas del juego y de promover la soberanía alimentaria.

7. Olvida el bienestar animal

<a href=

https://es.greenpeace.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2017/11/83b9b24f-gp0stqyyx-500x0-c-default.jpg" />

Todo el modelo de ganadería industrial se basa en un principio básico: alimentar y sacrificar a los animales lo más rápidamente posible y bajo cualquier condición para maximizar los beneficios. Esto generalmente significa mantener vacas, cerdos y pollos en explotaciones con una elevada densidad de animales, no respetando su bienestar y creando una bomba de relojería para el surgimiento de enfermedades. Apoyar la ganadería extensiva y ecológica es apoyar un modelo donde los animales viven dignamente y contribuyen al equilibrio ecológico.

«Si el consumo alimenticio de España volviera a los patrones de la dieta mediterránea de antaño, las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la producción de alimentos bajarían un 72%; el uso de tierras agrícolas se reduciría un 58%; el consumo de energía disminuiría un 52% y el de agua un 33%»

La solución

Ante este escenario solo hay una solución, a saber, la reducción drástica de la producción y consumo de carne y otros derivados animales. La apuesta por una dieta baja en proteína animal y donde predominen los alimentos de origen vegetalecológicos y locales es la mejor para nuestra salud y la del planeta.

https://es.greenpeace.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2017/11/83b9b24f-gp0stqyyx-2100x0-c-default.jpg") 1x, url("https://es.greenpeace.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2017/11/83b9b24f-gp0stqyyx-730x0-c-default.jpg") 2x, url("https://es.greenpeace.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2017/11/83b9b24f-gp0stqyyx-500x0-c-default.jpg") 3x); background-size: cover; background-position: center center;">
 
Informació enviada per Greenpeace a Las afueras.
 
 
ALERTA DE LA OMS SOBRE EL CONSUMO DE CARNE ROJA Y CARNE PROCESADA
 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que el consumo de carne roja y carne procesada tiene efectos cancerígenos. Esta afirmación esta basada en un estudio realizado por la Agencia Internacional de Investigación sobre el cáncer ( siglas en ingles IARC) que, en un grupo de trabajo de 22 expertos en la materia de 10 países, encontraron evidencia suficiente para afirmar que la carne roja y sobre todo la carne procesada provoca cáncer colorrectal.
 
Según el proyecto Globocan de la IARC en la pagina web de la OMS (http://globocan.iarc.fr/Pages/fact_sheets_population.aspx) publica los últimos datos sobre la incidencia de cáncer en el mundo. En el 2012, los cánceres más comunes en el mundo fueron los siguientes (en hombres y mujeres):
 
Cáncer de pulmón (13% de todos los cánceres diagnosticados; 1.8 millones de personas).
Cáncer de mama (12% de todos los cánceres diagnosticados; 1.7 millones de personas).
Cáncer colorrectal (10% de todos los cánceres diagnosticados; 1.4 millones de personas).
Cáncer de próstata (8% de todos los cánceres diagnosticados; 1.1 millones de personas).
Cáncer de estómago (7% de todos los cánceres diagnosticados; 952,000 personas).
Cáncer de hígado (6% de todos los cánceres diagnosticados; 782,000 personas).
Cáncer de cuello uterino (4% de todos los cánceres diagnosticados; 528,000 personas).
 
En el 2012, los cánceres que se diagnosticaron más comúnmente en el mundo:
 
Entre los hombres: Pulmón, próstata, estómago, hígado y y colorrectal.
 
Entre las mujeres: Mama, pulmón, cuello uterino, estómago y colorrectal.
 
El grupo de expertos clasifica también el consumo de carne roja como probablemente cancerígena para los seres humanos  sobre las bases de la evidencia científica para el cáncer colorrectal y una asociación positiva para el cáncer de páncreas y de próstata. 

L’Informe OMS sobre el consum de carn vermella i processada i el càncer

 L’Informe OMS sobre el consum de carn vermella i processada i el càncer 

Aquest document, és un dossier d’informació rellevant per desenvolupar una tasca pedagògica amb relació a l’informe OMS sobre  el consum de carn vermella i processada  i el càncer

L’Agència Internacional de Recerca del Càncer (IARC), que és una l’entitat de l’Organització Mundial de la Salut (OMS) que cataloga agents en funció de la seva capacitat de ser cancerígens,  va presentar, a l’octubre de 2015,  un informe on vincula en diferents graus el consum de la carn vermella i la carn processada amb el risc de patir càncer. L’estudi complert es va publicar el març del 2018.

 A QUIN TIPUS DE CARN FA REFERÈNCIA L’ESTUDI DE LA IARC? 

La carn vermella és la carn muscular dels mamífers, que inclou carn de boví, porcí, oví, cabrum i equí.

En canvi, la carn processada és tota aquella carn que ha estat transformada per mitjà de la salaó, el curat, la fermentació, el fumat o altres processos, per millorar-ne el gust o la conservació.

La majoria de les carns processades contenen carn de porc, però també poden contenir altres carns vermelles i aus.

Exemples de carns processades: salsitxes de Frankfurt, pernil, cecina, fuet, bacó...

QUINS TIPUS DE CÀNCER ESTAN RELACIONATS AMB EL CONSUM DE CARN PROCESSADA O CARN VERMELLA?

La IARC va concloure que el consum de carn processada causa càncer colorectal, també es va observar a nivell epidemiològic una associació amb el càncer d’estómac, malgrat que l’evidència no és concloent.

En el cas de la carn vermella, l’evidència més forta, tot i que encara limitada, associa el consum d’aquest producte amb el càncer colorectal. 

Saber explicar correctament aquesta temàtica suposa un repte comunicatiu de primer ordre. En primer lloc, perquè es tracta d’un tema complex en el qual entren en joc aspectes tècnics i científics que és necessari saber traslladar de forma pedagògica. I aquesta pedagogia és bàsica, no només perquè parlar de la relació entre carn i càncer pot generar una alarma social sobre un aliment que és essencial; També perquè aquesta alarma pot tenir un impacte directe en els comportaments de consum ciutadans.

Però un tercer factor ens recorda la rellevància de dedicar esforços a comunicar correctament la relació entre carn i càncer, i és que es tracta d’un tema viu, sobre el qual està previst que vagin sorgint nous estudis i publicacions científiques.

Aquesta realitat s’estendrà previsiblement a altres aliments. Fer aquest esforç de divulgació, doncs, ens resulta útil per a futures classificacions de nous aliments o conceptes relatius a la dieta i el càncer.

Davant d’una temàtica com aquesta hem de disposar d’un coneixement sòlid que ens permeti fer una pedagogia excel·lent.

Amb les dades publicades per la IARC, podem arribar a dues conclusions: Respecte al perill, la carn processada és «cancerígena per als humans» i la carn vermella és «probablement cancerígena per als humans».

Hi ha evidència científica que el consum de carn processada suposa un perill. Pel que fa al risc, tot i que els classifiquen en el mateix grup, la carn processada no suposa el mateix risc que el tabac o l’alcohol.

Només cal comparar l’impacte que té el consum de carn processada en l’aparició de càncer en relació amb altres causes de càncer.

Nombre de casos estatals de càncer atribuïbles a tabac, alcohol i carn processada: 

TABAC

42.000 casos

82% dels càncers de pulmó

20% de tots els càncer.

ALCOHOL

23.000 casos

32% dels càncers de fetge

11% de tots els càncers

CARN PROCESSADA

3.800 casos

12% dels càncers colorectals

1,8% de tots els càncers

Tenint en compte les estimacions més recents, al món prop de 34.000 morts per càncer són atribuïbles a dietes riques en carn processada. Aquesta xifra contrasta amb el prop d’1 milió de morts per càncer a tot el món atribuïbles al consum de tabac i les 600.000 causades pel consum d’alcohol.

ES POT QUANTIFICAR EL RISC DE MENJAR CARN PROCESSADA?

Hem de ser molt curosos a l’hora de donar dades estadístiques, per garantir que s’ajusten a la realitat. D’acord amb els estudis revisats, s’estima que el risc de càncer colorectal augmenta un 18% per cada 50 grams de carn processada consumida diàriament.

Així, si la possibilitat que una persona qualsevol pateixi un càncer colorectal és del 3%, amb un consum elevat de carn processada hi pot haver un augment relatiu del 18% del risc sobre aquest 3%. Això vol dir que el risc passaria del 3% al 3,54%. Aquesta és una de les dades centrals pel que fa a aquesta qüestió, però habitualment els mitjans de comunicació l’han traslladat de forma equivocada.

Dades extretes de l'Informe OMS sobre el consum de carn vermella i processada i el càncer. Dossier d’informació rellevant per desenvolupar una tasca pedagògica amb relació a LA VINCULACIÓ DEL CONSUM DE CARN VERMELLA I PROCESSADA AMB EL CÀNCER Coordinació: Secretaria de Salut Pública Amb la participació de: Departament de Salut Comissió Directora de Seguretat Alimentària Comitè Científic Assessor de Seguretat Alimentària Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació Agència Catalana del Consum Agència de Salut Pública de Barcelona DipSalut Girona Federació de Municipis de Catalunya (FMC) Associació Catalana de Municipis (ACM) Associació Catalana de Ciències de l’Alimentació (ACCA) Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya (FCAC) Coordinadora d’Usuaris de la Sanitat (CUS) Federació Unió Cívica de Consumidors i Mestresses de Casa de Catalunya (UNAE) Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas (FECIC) Asociación Empresarial Cárnica (ANAFRIC) Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC) Unió de Pagesos (UP) Gremi de Restauració de Barcelona Gremi d’Hostaleria de Barcelona Unió d’Empresaris d’Hostaleria i Turisme Costa Brava Centre Campus de Turisme, Hoteleria i Gastronomia CETT-UB Institut Català d’Oncologia (ICO) Alguns drets reservats © 2018, Generalitat de Catalunya

 

 

 

Utilitzem cookies
Maximiliano Martos Martos, en endavant ASOCIACIÓN CULTURAL LAS AFUERAS, utilitza “COOKIES” per garantir el correcte funcionament del nostre portal web, millorant la seguretat, per obtenir una eficàcia i una personalització superiors, per recollir dades estadístiques i per mostrar-li publicitat rellevant. Premi el botó "ACCEPTAR" per autoritzar-ne el seu ús, “REBUTJAR” per a rebutjar-les, o “MÉS INFORMACIÓ” per consultar les cookies que utilitza la pàgina. En cas de rebutjar-les, ASOCIACIÓN CULTURAL LAS AFUERAS no pot garantir la plena funcionalitat de la pàgina. Pot obtenir més informació a la nostra POLÍTICA DE COOKIES a peu de pàgina.